En tiempo de descuento, Nández (figura) hizo un jugadón sobre la banda y Pereiro convirtió de cabeza. Así, la Celeste quedó tercera…
En un partido chato, con escasa precisión en los pases y casi sin llegadas a las áreas, el empate estaba más cantado que cualquier hit musical. Pero a Uruguay nunca hay que darlo por vencido, ni aunque no pueda juntar tres pases en ofensiva: le alcanzó una jugada de otro partido de Nández (figura indiscutida) sobre la banda que Pereiro conectó de cabeza para ganarle a un dignísimo Ecuador, que ya deja el mote de revelación para pasar a ser realidad.

Se festejó mucho: Uruguay venía siendo criticado por el juego y los últimos resultados (Reuters).
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El primer tiempo fue olvidable para los dos. A los 15.000 uruguayos que fueron como espectadores, tranquilamente se podrían haber sumado los arqueros Muslera y Ortíz, que poco iba a pasar. Los de Tabárez tuvieron un poco más la pelota, pero no supieron qué hacer: en una tendencia que se viene repitiendo, depende mucho de sus volantes y éstos no estuvieron finos, fundamentalmente Vecino. Ecuador, por su parte, le bloqueó bien los circuitos de juego, aunque no tuvo ideas para salir bien de contra.
La parte ofensiva del plan de Alfaro se empezó a ver a los 2’ de la segunda mitad, con una buena jugada de Plata que terminó con un remate desviado: la Tri estaba mejor plantada y Uruguay, perdido. Pero la Celeste tiene jerarquía, como pocas selecciones del continente. Gracias a ella, avisó con un golazo de Vecino que terminó siendo anulado correctamente por el VAR por offside de Gómez. Y cinco minutos más tarde, lejos de caerse anímicamente, le robó el tercer puesto de estas Eliminatorias a Ecuador con el tanto de Pereiro, que se gritó con alma y vida.
